Noche cultural en los Andes. La fiesta de las cruces y el encuentro con la chacra
En las comunidades andinas de sud América desde la llegada de occidente se han relacionado un conjunto de prácticas que combinan la religiosidad heredada de los incas y lo que la tradición judeo cristiana ha implantando, de esta manera que cada tres de mayo se celebra la fiesta del “cruz velacuy” (velación de la cruz) donde la totalidad de comuneros, niños, ancianos, madres y visitantes participan; en una especie de matrimonio entre la cruz y la pachamama, (madre tierra) para el bien de sus hijos; porque las cruces son plantadas en algunos de los cerros importantes de la comunidad para proteger los animales y los sembríos.

En la comunidad de Uyllullo del distrito de Ccapi, provincia de Paruro y Región cusco a iniciativa del presidente comunal se ha vuelto a instaurar está festividad mágico religiosa y para este hecho Chakana Perú ha colaborado con la contratación del la música o “maestro” conjunto de personas que tocan arpa, quena y violín; con este motivo estuvimos presentes en la festividad desde el día dos de mayo, fuimos testigos de cómo un forma de ver el mundo (cosmovisión) sigue vigente a pesar del tiempo transcurrido.
Para la celebración, la mayoría de comuneros visita la capilla en la que arman un arco de flores y productos de lasa chacras la cual luego es colocada en el altar mayor donde están las cruces y la imagen de la virgen del Rosario. Después de la llegada del “maestro” los comuneros visitan en la noche la capilla para ofrecer a las cruces sus rezos y ruegos y mientras tanto la música va animando la oración con el “apu yaya Jesucristo” canción creada en los andes en los años 1600.

Para la ocasión en la puerta de la capilla se forma un círculo de personas unidas en una fe y una esperanza que permite a todos entrar en una comunión de respeto al Dios único pero también a sus Apus (cerros) agradeciendo de esta manera la fecundidad de la pachamama que les ofrece los alimentos para seguir viviendo en medio de su comunidad. Este y otros rituales andinos no sólo son un sentimiento religioso, ni siquiera, solamente, unos rituales dirigidos para agradecer a la madre tierra. Son todo un sentido de vida, de pueblo, de comunidad de modo de ser y estar en la tierra, de concepción de la vida que se abre paso a través del tiempo para reclamarle al mundo la necesidad de respeto a sus formas de pensamiento, sus prácticas sus vivencias y sentimientos en la que la armonización y la concordia estén presentes para siempre este es una filosofía de vida que nosotros asumimos, en Chakana, como el “Sumaq Kawsay” buen vivir en castellano.
Hemos vivido esta fiesta, bailando y cantando el himno de la vida y de la tierra, hemos compartido una copa de licor y hemos tomado “chicha” en vasos hechos de cuerno de toro, que ellos llaman wamp’ar hemos compartido nuestro credo, su credo con este pueblo y les estamos agradecidos por habernos permitido entrar en su mundo y su ritual, nos sabemos pertenecientes a este pueblo y en medio de todo ello aspiramos a restablecer el equilibrio cósmico de la vida en la que humanos, dioses y naturaleza se hacen uno solo para el bienestar de todos. Esperamos seguir viviendo con ellos y en medio de ellos para hacernos parte de este mundo, el mundo andino.
Miguel Ángel Torres Farfán
Director Ejecutivo
Chakana Peru

